Hubo un momento en que nada de lo que había construido seguía sosteniéndome. La relación, el trabajo, la imagen de mí misma que había sostenido durante años… todo se desmoronó.
Y fue en ese descenso donde encontré el camino de regreso a mí misma. No fue fácil. No fue rápido. Pero fue el viaje más honesto y más transformador que he vivido.
Estudié Astrología, Terapia Sistémica, Trabajo Corporal y Sexualidad Consciente no como carreras, sino como caminos de autoconocimiento que me fueron encontrando a mí.
Hoy acompaño a otras mujeres en ese mismo viaje. No desde el papel de quien ya lo sabe. Sino desde quien también lo ha vivido. Porque creo profundamente que la transformación no se enseña: se acompaña.
Mi misión es crear un espacio seguro, honesto y profundamente humano donde cada mujer pueda volver a encontrarse.